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Pablo García: “Me crié plantando viñas de Albariño; casi lo llevo en el ADN”

El enólogo de la Bodega Pazo de Galegos continúa la tradición iniciada por su abuelo en San Miguel de Sarandón. Esta empresa vitivinícola de la D.O. Rías Baixas se ubica en una casa señorial donde el descubridor de la tumba del Apóstol Santiago, Antonio López Ferreiro, pasó los últimos años de su vida y que se ha reconvertido también en hotel con encanto

 

Bodegas Pazo de Galegos

Vista de la fachada principal de Bodegas Pazo de Galegos, en Vedra

La tradición familiar y la historia compostelana se funden en la Bodega Pazo de Galegos. Ubicada en el corazón de la subzona de la D.O. Rías Baixas de la Ribeira do Ulla, esta empresa bebe de la sabiduría de los ancestros al tiempo que ofrece al público la sabiduría del que fuera historiador de la Catedral compostelana y descubridor de la tumba del Apóstol Santiago, Antonio López Ferreiro.

El enólogo de esta bodega, Pablo García, siempre ha tenido predilección por el mundo vitivinícola. “Mi abuelo era bodeguero en esta misma subzona, y más concretamente en la parroquia vedresa de San Miguel de Sarandón. Elaboraba vino para consumo propio”, indica. Desde esa primera incursión en la enología le tocaría el turno a su padre, Manuel García, que conocería de primera mano “la cocina francesa y los grandes vinos” durante sus estancias en el extranjero. Precisamente de las inspiradoras ideas que allí pudo ver surgió la iniciativa de “crear un proyecto enológico profesional  aplicando ese modelo francés”, concreta Pablo García.

Fue entonces cuando surgió la puesta en marcha de Pazo de Galegos. “La idea era buscar una propiedad con tradición”, explica, y en su propio municipio encontraron

Antonio López Ferreiro

El destacado historiador y descubridor de la tumba del Apóstol Santiago, Antonio López Ferreiro

la clave: la casa señorial en la que Antonio López Ferreiro pasó los últimos años de su vida y donde también elaboraba su propio vino. Rodeada de una amplia extensión de viñedos, este pazo todavía conserva “la bodega antigua de la casa” con un impresionante lagar.

Sin embargo, para desarrollar este proyecto deberían realizar diversos trabajos en las viñas. En palabras de García, “tuvimos que pensar cómo distribuir y diseñar de forma correcta nuestros viñedos, lo que requirió una inversión importante”. De este modo, se sacaría el mayor partido a la situación estratégica en el microclima de la subzona de la Ribeira da Ulla de la D.O. Rías Baixas. Entre las actuaciones destacaron tanto la recuperación de las cepas del terreno ubicado alrededor de esta casa señorial, como la adquisición de nuevas parcelas para llegar hasta las 8 hectáreas con las que cuentan actualmente.

Pablo García

Pablo García, también conocido como Paul Cebeiro, es el enólogo de Bodegas Pazo de Galegos

Aunque la idea partió de su padre, Pablo García siempre tuvo interés por la enología. “Me crié plantando viñas de Albariño… Casi lo llevo en el ADN”, asegura. Fue precisamente la profesionalización del sector la que ha llevado al ahora gestor de Bodegas Pazo de Galegos a dedicarse en cuerpo y alma a la elaboración de vinos. “Cuando yo estudiaba, vi cómo se empezaba a profesionalizar el sector, y fue esto lo que me animó a continuar con la tradición familiar”, afirma el enólogo. De hecho, indica que “de los 90 en adelante, la viticultura se ha convertido en un mundo mucho más dinámico y que cuenta con un gran futuro”.

El nuevo vino D.O. Rías Baixas

No obstante, Pablo García cree que los esfuerzos para conseguir un porvenir mejor se deben centrar “en las nuevas generaciones”. Por ello, desde Bodegas Pazo de Galegos se ha apostado por la elaboración de “un vino de la D.O. Rías Baixas más suave, pero complejo y fácil de beber, con el que buscamos enganchar a los jóvenes. A veces ven la enología como algo muy lejano y no se atreven a preguntar nada… Por eso, queremos hacer el mundo del vino lo más cercano posible”, concreta este profesional.

Precisamente para atraer la atención de los jóvenes, Bodegas Pazo de Galegos ha lanzado una nueva marca, Cebeiro, que completa el catálogo de productos compuesto por el Albariño Pazo de Galegos y los licores y aguardientes que llevan esta misma denominación. Con respecto a Cebeiro, Pablo García explica que “he escogido este nombre, porque es mi segundo apellido y porque también es una forma de homenajear a mi abuelo materno”. Este nuevo producto fue presentado en el Fórum Gastronómico 2015. Las opiniones coinciden a la hora de definir a Cebeiro, en palabras de su propio creador, como “un vino muy atlántico y fresco, que saca todo el potencial aromático”.

Estas singularidades solo se consiguen a través del “respeto por el terruño y por la variedad que aquí se cultiva. No queremos que nuestros vinos pierdan la tipicidad de la subzona de la Ribeira do Ulla, muy marcada por la influencia atlántica, pero que también tiene rasgos que denotan el clima de interior”, explica Pablo García.

A pesar de que “sin una buena uva es muy improbable que se haga un buen vino”, el enólogo de Bodegas Pazo de Galegos también reconoce la importancia de “su buen manejo, también en la fermentación”. Desde esta empresa familiar cuidan el proceso de elaboración de sus vinos hasta el mínimo detalle y siempre “con mucho mimo”. Solo así se llega a productos de prestigio como los existentes en Denominación de Origen Rías Baixas y que son conocidos en los cinco continentes. “Un vino es una bebida para disfrutarla”, concluye García.

Un hotel con encanto para visitar y descansar

Habitación

Una de las habitaciones del hotel con encanto que acompaña la bodega de Pazo de Galegos

Con el fin de fomentar ese reposado deleite con los Albariños Rías Baixas, Pazo de Galegos va más allá de la propia labor de bodega para complementarla con un hotel con encanto, al estilo château francés. Entre las paredes de esta casa señorial se esconden los recuerdos del que fuera canónigo e historiador de la Catedral de Santiago de Compostela, Antonio López Ferreiro, que pasó la última etapa de su vida entre los terrenos que rodean este inmueble y donde elaboraba su propio vino. La ubicación de Pazo de Galegos también coincide con el paso de la Vía da Prata, lo que lleva a que sean numerosos los peregrinos que realicen un pequeño alto en el camino para conocer este histórico enclave.

El proyecto enoturístico de esta bodega de la D.O. Rías Baixas incluye no solo las visitas a las instalaciones, sino también la posibilidad de pernoctar en ellas o degustar alguno de sus exquisitos platos en el restaurante. “Cada cliente escoge lo que más le conviene”, indica Pablo García.

Durante su estancia, los visitantes pueden disfrutar de momentos de relax acompañados por un buen libro, entre los que se encuentran algunas de las publicaciones realizadas por el propio Antonio López Ferreiro, así como otras de su biblioteca particular. Otro de los puntos que llaman la atención de los turistas es, según este

Cepa antigua Pazo de Galegos

Vista de la impresionante cepa de más de 400 años que se puede visitar en Pazo de Galegos, un ejemplar único

profesional, “nuestra cepa de casi 500 años, con 45 centímetros de diámetro, que es algo único en el mundo”.

El recorrido por las instalaciones se completa con una visita al “lagar de piedra de más de cuatro siglos, que es el mismo que utilizaba López Ferreiro”. El hermoso entorno de Pazo de Galegos también ofrece la posibilidad de sentarse a la sombra de un magnolio centenario, disfrutar de un relajante paseo entre viñedos o de las flores de las numerosas camelias existentes.

Proyectos de futuro

Además de ser un punto central en la visita a la bodega, la cepa de más de cinco siglos de Pazo de Galegos se ha convertido también en objeto de uno de los proyectos de futuro de esta empresa familiar. Sobre esta iniciativa, Pablo García concreta que se está trabajando “en microvinificaciones con la uva de esta cepa para la futura elaboración de vinos de pago, que se venderían a Estados Unidos”.

Y es que este país es el principal importador de los vinos de la D.O. Rías Baixas. Además, la exclusividad de la uva de esta singular cepa puede dar lugar a productos con unas características únicas. Sin embargo, “es un proyecto que está en marcha, en el que trabajo poco a poco y que se completará de cara a los próximos años”.

Señorío de Rubiós, la voluntad común por crear vinos D.O. Rías Baixas de calidad

Bodegas Señorío de Rubiós se fundó por el interés de un grupo de viticultores de As Neves, con Manuel D’Amaro como uno de sus impulsores, que quisieron dar a conocer la calidad de sus productos. Su filosofía se centra en recuperar las variedades autóctonas, los vinos que se elaboraban en el pasado y que mejor expresan las características de esta subzona, teniendo su principal exponente en el Condado blanco y en los tintos

 

La unión hace la fuerza y, en el caso de Bodegas Señorío de Rubiós, grandes proyectos. Su nacimiento llegó por la voluntad de un grupo de viticultores de As Neves (en la subzona de Condado do Tea de la Denominación de Origen Rías Baixas). “Sabían que los vinos que se elaboraban aquí tenían una buena aceptación y decidieron darles una salida”, indican desde esta sociedad limitada. Pese a que llevaban casi dos décadas de intentos, fue finalmente en 2003 cuando se fundó la bodega, con 53 socios, y llegando la primera de las vendimias en el año 2005.

Viñedos Señorío de Rubiós

Vista de algunos de los viñedos de Bodegas Señorío de Rubiós, en As Neves

Con el firme propósito de mostrar el potencial de los vinos del Condado do Tea, tanto blancos como tintos, esta sociedad vitivinícola fue incrementando su número de socios hasta llegar a los 107 con los que cuenta actualmente. La meticulosa selección de uvas y el cuidado de las viñas han llevado a que los productos elaborados por esta bodega fuesen, desde el primer momento, altamente valorados entre los consumidores.

“Contamos con un terreno mineral, de canto rodado y con un clima templado, que propicia vinos muy afrutados y también con un toque floral. Estas son sus principales características”, explican desde Bodegas Señorío de Rubiós. Uno de los objetivos de la producción es que los vinos no pierdan ese sabor natural y tan singular de la subzona en la que se encuentran las más de 100 hectáreas de viñedos, que integra la propia bodega y sus socios. “Contamos con parcelas muy pequeñas, en las que las uvas están mezcladas, por lo que realizamos una cuidada selección”, explican.

Una decena de variedades de uva

Son una decena las variedades de uva las que se utilizan para elaborar los distintos productos de esta bodega de la D.O. Rías Baixas. Entre ellas se encuentran, en el caso de los blancos, las Albariño, Treixadura, Loureiro, Godello y Torrontés. En los tintos, cabe mencionar las variedades Caíño, Mencía, Pedral, Retinto (Sousón), Espadeiro, Brancellao y Loureiro tinto,  propias de la subzona del Condado do Tea. De todas ellas salen un total de ocho marcas, cada uno con sus características diferenciadoras propias, pero con un denominador común, Señorío de Rubiós. El nombre se toma del área donde se elaboran estos vinos que ya han conseguido varios reconocimientos tanto nacionales como internacionales.

Amparados todos ellos por la Denominación de Origen Rías Baixas, cabe destacar la existencia de dos vinos blancos (Condado Blanco y Albariño Señorío de Rubiós). El primero, uno de los principales referentes, cuenta con una mezcla de uvas Treixadura, Albariño, Loureiro, Godello y Torrontés, mientras que el segundo se elabora a partir de una selección única de uvas Albariño. La elaboración de este tipo de vinos significa para Señorío de Rubiós “la recuperación de la tradición, de los vinos que los viticultores elaboraban en sus casas y que expresan las particularidades propias de la subzona de Condado do Tea”, explican desde esta bodega.

Desde esta bodega también se apuesta por tintos de gran calidad, como un Condado Tinto y el novedoso Señorío de Rubiós Viño Novo Maceración Carbónica. Este cuenta con una elaboración diferente, que hace destacar más sus toques frutales.

A mayores, destaca una colección específica que lleva el nombre de Manuel D’Amaro. Está compuesta por un Albariño Rías Baixas 100%, Sousón 100% y Pedral 100%. Con respecto a este último, desde Bodegas Señorío de Rubiós indican que “somos la única bodega que hacemos un vino integramente de esta variedad”, concretan desde Señorío de Rubiós.

El ‘cuidador’ de las viñas
Manuel D'Amaro

Manuel D’Amaro charlando en los alrededores de los viñedos de Bodegas Señorío de Rubiós

El nombre de este último vino hace alusión a uno de los principales impulsores de la creación de esta sociedad limitada en As Neves, Manuel D’Amaro. Profundamente preocupado por el buen estado de los viñedos, a sus cerca de 80 años todavía elabora “un diario en el que escribe las cosas que pasan en la zona”. Precisamente por su constancia y su amor a los preciados viñedos del Condado, “se le rindió hace tres años un homenaje en reconocimiento a su trabajo, creando una línea de vinos que se llama Manuel D’Amaro”. Su dedicación e interés por la calidad de los viñedos y por su buena evolución natural todavía se encuentra muy presente y se toma como ejemplo para el trabajo realizado desde hace ya una década.

Conscientes de la importancia de ese cuidado de todo el proceso de elaboración de sus vinos, desde Señorío de Rubiós se está desarrollando un proyecto de I+D+i: el SIMOVI (Sistema Multiespectral de Monitorización de Viñedos). Esta investigación, que se realiza de modo conjunto con el CSIC y otras entidades, tiene como finalidad, tal y como indicaron desde la bodega, “la creación de una plataforma tecnológica de monitorización de viñedos que mejore notablemente la gestión de todo el proceso vitícola, optimizando el control de calidad de las cosechas y el impacto en el posterior proceso enológico”.

Proyecto enoturístico
Entrada Bodegas Señorío de Rubiós

Bodegas Señorío de Rubiós está abierta al público para visitas

Las acciones desarrolladas desde Bodegas Señorío de Rubiós se complementan con un interesante proyecto enoturístico, que permite a todos los interesados conocer los entresijos de esta empresa vitivinícola y de sus instalaciones ubicadas en el municipio de As Neves. Existen dos modalidades: la visita general y la especializada, dependiendo del público que la solicite.

En el primer caso, se realiza un recorrido de una hora por la bodega, en el que se explica cada una de las fases de producción y elaboración de los vinos para después pasar a la zona de viñedos, de trabajo de vendimia, cubas y salas de barricas y de cata. Es en esta última donde se finaliza la actividad con una degustación de uno de los productos de Señorío de Rubiós.

El planteamiento del segundo tipo de visitas es muy parecido, aunque se detallan mucho más las explicaciones. Por ello, el recorrido aumentaría a dos horas y se enfoca a personas ya introducidas o con unos conocimientos previos sobre viticultura, así como enología y que deseen profundizar más en ellos.

Para realizar dichas visitas -que se pueden realizar de lunes a viernes en horario de mañana y de tarde y los sábados por la mañana- es necesario reservar. Se hacer llamando al teléfono 986 667 212, bien enviando un correo electrónico a info@srubios.com.

Desde esta empresa apuestan por abrir las puertas de la bodega al público. A través de sus instalaciones pueden dar a conocer su historia, su terroir y su filosofía de trabajo en la elaboración de unos vinos que han cosechado grandes éxitos y que ya están presentes en cerca de una decena de países.